H3N2: no cunde el pánico, pero sí infórmate (¿Qué con los Chochos?)
- Adrian Prado
- 14 dic 2025
- 2 Min. de lectura

Últimamente el nombre H3N2 ha andado rondando en redes, noticias y pasillos de farmacia como si fuera el nuevo villano de temporada. Pero antes de correr por cubrebocas y gel antibacterial como en 2020, aquí te va una mirada tranquila y homeopática del asunto. 😌
¿Qué es el H3N2 y por qué está sonando tanto?
H3N2 es una variante del virus de la influenza A. No es nueva, de hecho, ha estado entre nosotros desde hace años. Las autoridades de salud han dicho que no es una emergencia ni una amenaza mayor actualmente, pero como cualquier virus, puede incomodar y pegar fuerte en ciertos grupos vulnerables.
¿Cuáles son los síntomas más comunes?
Muchos son similares a otras gripes o influenzas:
Fiebre repentina
Dolor de cabeza y cuerpo
Cansancio que te deja como trapo mojado
Tos seca y persistente
Dolor de garganta
Congestión nasal o moqueo tipo “grifo roto”
En algunos casos: náuseas, mareo o dificultad para respirar (si se complica)
¿Y la homeopatía qué tiene que ver aquí?
Pues TODO. Porque en homeopatía no nos interesa si se llama H3N2, H1N1 o XYZ. Lo que nos importa son los síntomas reales que presenta cada paciente: cómo lo vive, qué lo agrava, qué lo mejora, cómo reacciona su cuerpo, si le da fiebre o se queda sin voz, si suda o no suda, si quiere estar solo o quiere apapacho.
Algunos medicamentos que podrían cubrir cuadros tipo H3N2 (solo a modo educativo, NO para que corras a tomarlos):
Aconitum napellus: cuando la fiebre aparece de golpe, con ansiedad y miedo a morir (sí, aunque suene dramático). Todo empieza repentino y fuerte.
Belladonna: fiebre alta con rostro rojo, ojos brillosos y pulsaciones en la cabeza. Parece que hierve por dentro.
Gelsemium: todo el cuerpo se siente pesado, con escalofríos y párpados caídos. No hay tanta fiebre, pero el cansancio es brutal.
Bryonia: dolor de cabeza que mejora con presión, mucha sed, irritabilidad y tos seca que duele. No quiere que lo molesten.
Eupatorium perfoliatum: dolor de huesos como si te hubieran apaleado. Fiebre, escalofríos y moqueo con estornudos.
Pero, pero, perooo… ¡no te automediques!
No es lo mismo un cuadro parecido que el cuadro real. Aunque los síntomas coincidan, solo el homeópata puede ver qué medicamento corresponde a tu forma única de enfermarte. Además, no se trata solo del virus, sino de tu terreno, tus emociones y cómo tu cuerpo está respondiendo.
Conclusión: ni miedo, ni locura; mejor atención personalizada
H3N2 no es el fin del mundo, pero si te toca, la homeopatía tiene con qué apoyarte. Así que ya sabes: ante cualquier malestar, ve con tu homeópata de confianza. Y si eres homeópata, ya tienes un recordatorio educativo para considerar.
¿Tú cómo enfrentas las gripes modernas? ¿Eres team chocho, team caldito o team me encierro con Netflix? Te leo.😄👇




Comentarios