Estudia materia médica sin morir en el intento
- Adrian Prado
- 17 dic 2025
- 2 Min. de lectura

Aprender materia médica puede ser un martirio… si lo haces como si te estuvieras memorizando una lista del súper escrita por Hahnemann con letra de doctor. 😵💫 Pero, ¿y si en vez de aprender síntomas sueltos empezamos a entender al medicamento como si fuera una persona con historia, emociones, heridas y reacciones corporales? Spoiler: te va a cambiar la vida y la forma de recetar.
1. Deja de memorizar, empieza a conocer
No se trata de repetir como loro que un medicamento tiene miedo a los perros, sudor en la cabeza y deseo de dulces. Se trata de entender quién es ese medicamento. ¿Por qué suda? ¿Por qué le da miedo? ¿Por qué necesita dulce para sentirse bien? Cuando conectas con su historia emocional, los síntomas tienen sentido.
2. Une lo emocional con lo físico
Detrás de cada síntoma físico hay un mensaje emocional. Un paciente con gastritis crónica puede estar digiriendo algo más que comida: un enojo que se traga, una humillación no digerida, una culpa que quema. El medicamento adecuado reflejará ambas cosas: lo que siente y cómo lo manifiesta el cuerpo.
3. No pelees con los síntomas, escúchalos
Las patologías no son errores, son mensajeros. No vinieron a molestarte, vinieron a mostrarte algo que necesita atención. Cuando ves un medicamento como alguien que ha aprendido a sobrevivir con mecanismos de defensa, entiendes al paciente que tienes enfrente con mucha más empatía.
4. Estudia los medicamentos como si fueran personas
Imagínalos: ¿qué sienten, cómo reaccionan al estrés, qué les duele, qué los calma? Cuando los visualizas en situaciones reales (una ruptura, una enfermedad, un trauma, una injusticia), puedes identificar cómo sus síntomas físicos y emocionales se entrelazan.
5. No recetes por etiquetas, receta por historia
Que un paciente tenga insomnio no significa que necesita el mismo medicamento que otro con insomnio. Uno puede estar ansioso, otro deprimido, otro lleno de remordimientos. Cada quien duerme distinto porque cada quien vive distinto.
Conclusión: la verdadera materia médica está viva
Y vive en el cuerpo, en las emociones y en las historias de quienes la necesitan. No te limites a aprender la lista. Estudia la esencia, siente al medicamento, conecta con su humanidad. Solo así sabrás elegirlo sin morir en el intento.
Cuéntame, ¿tú cómo estudias materia médica? ¿Eres del team memorizo o del team humanizo? Te leo. 😄👇




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