Homeopatía vs. Alopatía: dos formas de ver la salud
- Adrian Prado
- 22 dic 2025
- 2 Min. de lectura

¿Cómo ve la enfermedad la alopatía?
La medicina alopática (la convencional, la de bata blanca y recetario en mano) tiene una visión clara: la enfermedad es una agresión externa o un fallo interno que hay que corregir. Ya sea una bacteria, un virus, un gen defectuoso o una sustancia que no está funcionando bien, el objetivo es eliminar el síntoma y restaurar el funcionamiento "normal" del cuerpo.
Si tienes fiebre, se baja.
Si hay dolor, se bloquea.
Si hay inflamación, se suprime.
La salud, desde esta perspectiva, es la ausencia de síntomas. Y la enfermedad es algo que hay que combatir.
¿Y cómo la ve la homeopatía?
Para la homeopatía, la enfermedad no es un enemigo, es una consecuencia. Es el resultado visible de un desequilibrio más profundo, a nivel energético, emocional, mental o físico. El cuerpo, cuando ya no puede adaptarse, empieza a mostrar síntomas como una forma de expresión.
Si hay fiebre, es porque el cuerpo quiere eliminar algo.
Si hay dolor, es porque algo no está fluyendo.
Si hay ansiedad, es porque hay una tensión sin resolver.
La homeopatía no busca suprimir: busca armonizar. No se trata de silenciar el cuerpo, sino de escucharlo, entender qué está diciendo y elegir el medicamento que mejor se parezca a esa forma particular de enfermarse.
La salud, desde esta mirada, no es solo no tener síntomas. Es estar en equilibrio. Es tener capacidad de adaptación. Es estar conectado con uno mismo y con la vida.
Conclusión: no es guerra, es entendimiento
La diferencia es clara:
La alopatía elimina el síntoma.
La homeopatía entiende el síntoma.
Y aunque ambas tienen su lugar, la homeopatía nos invita a mirar más allá del dolor, la fiebre o el insomnio. Nos recuerda que el cuerpo no falla, se expresa. Que la enfermedad es consecuencia del desequilibrio y la salud es consecuencia del equilibrio.
Cuéntame, ¿con cuál de estas miradas te identificas más? ¿Callas los síntomas o los escuchas? Te leo. 👇




Comentarios